“No importa lo que hagamos, vamos a tener un aumento en el precio de la energía, simplemente porque la gente en India y China quiere tener un coche, quiere viajar. Es por eso que queremos ser independientes de los combustibles fósiles, para no ser vulnerables a grandes fluctuaciones en el precio de la energía“. Lykke Friis, portavoz del opositor Partido Liberal de centro derecha danes y defensor de la producción industrial es la propietaria de estas palabras, que reafirman al gobierno de Dinamarca en su intención de depender exclusivamente de energías renovables para el desarrollo energético de su país.
Sorprende esta aseveración en estos tiempos en los que los intereses industriales están por encima de cualquier cosa, pero más aún sorprende que la clase política de un país se alinee en un todos a una para solventar los problemas a los que se enfrentan.
Dinamarca es a día de hoy líder en la producción de energía eólica y biomasa (material orgánico), y anuncia que a finales de esta década producirá una tercera parte de su energía de fuentes renovables, fijando el año 2050 como fecha para que todo el país funcione con energías renovables. ¿Por qué? Friis lo deja claro en sus palabras, hagamos lo que hagamos, el petróleo seguirá su escalada de precios y a la irrupción de nuevos países con alta demanda del líquido negro, se añadirá la disminución en su producción ligada a la futura escasez del mismo. No se sabe todavía cuando, pero si se sabe que el petróleo se acabará. Los menos optimistas ya avisan de que en 2030 podemos tener problemas de abastecimiento, ante la situación, un país desarrollado se anticipa a los posibles problemas que devengan: precios altos y restricciones de la oferta.
El reto que tiene ante si Dinamarca y cualquier país que quiera seguir sus pasos es lograr almacenar toda la energía producida para su uso cuando no brille el sol o cuando no sople el viento. Para ello se están desarrollando diferentes alternativas que todavía se encuentran en sus fases iniciales con el objetivo de almacenar electricidad para su consumo.
La iniciativa es costosa. La energía verde con las inversiones que necesita para ofrecer un volumen adecuado que satisfaga las necesidades de una población es mucho más cara -a día de hoy- que los combustibles fósiles, pero el paso adelante dado por Dinamarca debería ser estudiado por el resto de países, ya que más tarde o más temprano, todos tendremos que buscar alternativas a nuestro actual estatus energético. Como bien dice el ministro de Energía de Dinamarca, Martín Lidegaard: ”Estoy 100% seguro de que otros países pueden hacerlo y tendrán que hacerlo simplemente por la evolución de los mercados. Cada uno tendrá que encontrar sus propias soluciones“.
Ver más en: El país que quiere funcionar con energía verde para 2050
Hay iniciativas que son más atractivas que otras, no cabe duda y La Hora del Planeta es una de las que más nos gustan por estos lugares. Seis años lleva WWF apostando por el apagón simbólico del mundo para concienciar sobre nuestro consumo energético y sobre el cambio climático. Desde entonces, cientos de millones de personas de todo el mundo, empresas, gobiernos y centros educativos unen sus voces para apoyar la campaña de sensibilización contra el cambio climático.
El año pasado fueron más de 5.000 ciudades de 135 países diferentes las que apagaron las luces de sus principales monumentos y edificios emblemáticos, enviando así un claro mensaje: “los gestos simbólicos pueden generar grandes cambios si conseguimos un compromiso global durante todo el año“.
¿Cuál es la propuesta de WWF para este 2012? Desafiar al mundo. WWF invita a que retes a tus amigos, familiares, empleados y clientes, ¿qué serías capaz de hacer para salvar el planeta? El objetivo es que todos usemos la imaginación para difundir a través de las redes sociales o nuestros respectivos medios la iniciativa. Entra en La Hora del Planeta y deja constancia de que vas a apagar la luz y también de un compromiso claro con el medio ambiente durante todo el año, tienes unos cuantos para elegir.
El próximo sábado 31 de marzo, a las 20:30 y durante una hora prueba a hacer cosas diferentes. Apaga la luz, deja el ordenador, la televisión o la radio. Deja la cena para otro momento y haz volar tu imaginación, en 2009 propusimos 10 cosas que hacer con la luz apagada, échales un vistazo y vive una aventura diferente durante una hora. Si te sirve como reflexión, tu casa, el mundo, te lo agradecerá.
Todas las capitales de provincia españolas han confirmado su participación en La Hora del Planeta. Nueve Parlamentos españoles, también se han sumado a la iniciativa, gracias a la propuesta del Parlamento Vasco (Euskadi, Comunidad de Madrid, Cataluña, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Comunidad Valenciana, Navarra, Cantabria y Aragón). La Torre de Hércules de A Coruña, la Sagrada Familia de Barcelona, el Palacio Real de Madrid, la Alhambra de Granada y la Torre del Oro de Sevilla son una pequeña muestra de los miles de edificios emblemáticos que se quedarán a oscuras durante la Hora del Planeta.
Una hora en la que tampoco lucirán edificios tan emblemáticos como la Torre Eiffel de París, el edificio Empire State de Nueva York ó el Big Ben de Londres. Lo que en su momento fue un pequeño acto simbólico, hoy en día es un fenómeno de masas. ¿Te apuntas?
Es inquietante y ciertamente preocupante el anuncio realizado por varios colectivos científicos en la conferencia Planet Under Pressure en Londres. El calentamiento global del planeta está a punto de ser irreversible. Vemos en La Brújula Verde que la previsión en la que coinciden gran parte de los científicos es que la temperatura terrestre subirá unos seis grados centígrados, tomando como ejemplo nuestra actual tasa de emisiones a la atmósfera.
En la pronta llegada al punto sin retorno no hay cuórum sobre el tema, pero se nos alerta que es muy posible que para los hielos polares ya no haya vuelta atrás, acelerándose a medida que aumenta la temperatura y vertiendo al mar ingentes cantidades de agua dulce con inimaginables consecuencias para la biodiversidad general de nuestro planeta. Se habla también de la progresiva desaparición de la Amazonía conforme suben las temperaturas, que junto con la acción directa humana, contribuirá a la mayor acumulación de CO2 en la atmósfera.
Especialmente preocupante para este grupo de científicos es el caso de Siberia, ya que entre sus hielos se acumulan 1.600 toneladas de carbono que se liberarán a la atmósfera en caso de desaparición del hielo, en el peor de los casos, de 30 a 63 mil millones de toneladas de carbono pueden ser liberadas al año hasta el 2040, subiendo a 380 mil millones de toneladas en 2100. Más información.
Inquietante el estudio participado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), por la Institució Catalana de Recerca i Estudis Avançats (ICREA) y por la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) y publicado en la revista Science. En el mismo se recoge que las emisiones de CO2 están alterando el ph de los mares y océanos, elevando su acidez hasta niveles que de no frenarse, impedirán la vida marina en pocas décadas.
Es habitual en la historia de la tierra el impacto del CO2 sobre la acidez del agua oceánica, pero en los últimos años, devido a la actividad industrial humana, el proceso se ha acelerado hasta niveles preocupantes para los participantes del estudio, que advierten que está modificación en la acidez está afectando ya a algunas especies de fitoplancton, base principal de la dieta de salmones y ballenas entre otras especies.
Carles Pelejero, investigador del Instituto de Ciencias del Mar, afirma que ”las aguas de altas latitudes, como el océano Ártico o el Austral, que son muy frías y por tanto muy ácidas y ricas en CO2, alcanzarán en una o dos décadas unas condiciones químicas que impedirán que los organismos con caparazón sobrevivan“, originando una catástrofe de dimensiones incalculables. Y es que el incremento de la acidificación del océano, interfiere sobre todo en el desarrollo de las especies con caparazón o esqueleto de carbonato cálcico (corales, moluscos, etc).
En los experimentos llevados a cabo en zonas más cálidas como la gran barrera de coral australiana en el océano Pacífico, han demostrado que ”por este lado, esta cadena coralina esta bastante afectada, mientras que en la parte del Índico -probablemente porque estas aguas son más templadas- los corales aún siguen creciendo“
A medida que se produce el aumento de CO2 emitido a la atmósfera por la actividad humana, este es absorvido por los océanos provocando un cambio en la química de los mismos “más rápido, grande y global” que ninguno del que se tenga constancia en los últimos 300 millones de años. Un nuevo dato a tener en cuenta en la barbarie que estamos produciendo en nuestro entorno, en nuestra casa. ¿Seguimos mirando hacia otro lado?
Les diré que no es el primer estudio que alerta de este peligro. En 2009 una investigación publicada en la revista Nature Geoscience y presentada durante la conferencia internacional sobre Cambio Climático, celebrada en Copenhague, Dinamarca, advertía del mismo peligro, afirmando que el nivel de acidez oceánica mundial es el mayor que se ha registrado en los pasados 500.000 años y que ha aumentado en casi una tercera parte desde la Revolución Industrial en Europa a fines del siglo XVIII. En el mismo se advertía también que muchas especies estaban ya afectadas y que toda la biodiversidad marina peligraba por los alarmantes incrementos de acidez en los océanos.
Tampoco será el último que nos alerte sobre las repercusiones de nuestra agresiva actuación en nuestro entorno, el problema realmente grave surgirá cuando ya no haya posibilidad alguna de remediar el daño producido. Estamos jugando un farol muy peligro en nuestra particular partida de poker con el medio ambiente. Quizá es momento ya de enseñar las cartas y comenzar una nueva partida. ¿No les parece?
Cada vez somos más. Cada año consumimos más. Cada minuto que pasa tenemos mayores necesidades. Según la ONU, en 2030, la demanda global de alimentos aumentará un 50%, un 45% la de energía y un 30% la de agua.
Las conclusiones sacadas por el grupo de expertos de la ONU designado a tal efecto por Ban Ki-Moon fueron claras: “Los actuales patrones de consumo, fundamentalmente en Occidente, no son sostenibles y es hora de cambiar la dirección de la economía”. En este grupo han participado entre otros, la actual ministra de Medio Ambiente de Brasil, Isabella Teixeira y la ex secretaria de Medio Ambiente de México, Julia Carabías que a través del Panel de Alto Nivel sobre Sostenibilidad Global nos dejan dos sentencias a tener muy en cuenta:
“El actual modelo económico nos está empujando en forma inexorable hacia los límites de los recursos naturales y los sistemas ecológicos que hacen posible la vida a nivel planetario” y “Las economías están frágiles, la desigualdad está creciendo y la temperatura global del planeta sigue aumentando. Necesitamos un cambio dramático“.
El informe, titulado “Personas con resistencia, planeta con resistencia: un futuro que valga la pena elegir“, incluye 56 recomendaciones concretas para paliar los principales problemas detectados en su elaboración:
- Para 2030, la demanda de alimentos aumentará un 50%, la de energía un 45% y la de agua un 30%.
- El número de personas que viven en la pobreza está disminuyendo, pero el de personas con hambre está aumentando.
- La desigualdad en la distribución de la riqueza sigue incrementándose.
- El acceso al agua potable está mejorando, pero 2.600 millones de personas aún no tienen sistemas de sanidad aceptables.
- Las mujeres suelen ser excluidas de las oportunidades económicas.
- La crisis financiera fue causada por reglas de mercado que no premian las inversiones sostenibles.
- El actual modelo económico “nos está empujando a los límites de los recursos naturales”.
Entre las 56 acciones recomendadas del panel se encuentran:
- Poner fin a los subsidios a los combustibles fósiles.
- Incluir en el precio de los bienes el verdadero costo ambiental de producirlos.
- Todos los productos deben llevar en sus etiquetas información sobre su impacto ambiental.
- Los gobiernos deben elaborar indicadores de rendimiento económico que van más allá del PIB y miden la sostenibilidad.
- Los gobiernos deben cambiar la regulación del mercado financiero para promover inversiones más estables y sostenibles.
- Crear un fondo global para la educación.
Podéis ver la nota de prensa aquí (pdf) y descargar el informe completo en este enlace (pdf). Visto en BBC Mundo.
Interesante análisis de la BBC. ¿Sabes cuántos desastres naturales ha habido en la última década? ¿y cuál es el continente más golpeado? ¿Sabes a cuántas personas han afectado? ¿y qué tipo de catástrofes han sido las más comunes? Play para conocer las respuestas.
Fagocitados por la crisis económica que nos envuelve, nuestras preocupaciones se han reducido considerablemente para corroborar una vez más a la famosa pirámide de Maslow. Primero es lo primero que dirán muchos. No voy a ser yo quien lo niegue, si no hay para comer la ropa queda en segundo plano, si no hay para vestir para que preocuparse por salir, si no hay para salir que más me da a mí… Ya ven, si no hay trabajo, si la economía está por los suelos, si el dinero no llega, si le ves las orejas al lobo… ¿a quién le importa el clima?
El sábado por la tarde nos acercábamos la familia a completo al cine para ver Copito de Nieve, una película dirigida por Andrés G. Schaer y protagonizada por Pere Ponce, Elsa Pataky, Claudia Abate y Joán Sulla. Los padres lo pasaron bien, el niño de 7 años encantado y la niña de 7 meses, asombrada por la novedad, no me hizo salir corriendo ni una sola vez por amago de follón. Pero eso es otra historia. La historia que quería contarles trata sobre la moraleja de la película, que para no fastidiarles argumentación ninguna, sólo les diré que nos dice algo similar a que si eres diferente o piensas diferente al resto, no cambies, mientras no hagas nada malo, la gente te querrá por ser tú mismo.
Y yo no puedo dejar de ser yo mismo, ni siquiera en estos tiempos que nos han tocado vivir. Comienza en Durban (Sudáfrica) la cumbre de las Naciones Unidas sobre el cambio climático (COP17), con la asistencia de delegados de 195 países y con el objetivo de renovar los acuerdos internacionales para la lucha contra el calentamiento global, en especial, el único acuerdo vinculante en estos momentos, el Protocolo de Kioto, que vence en 2012.
Como decía al comienzo de estas líneas, efectivamente es difícil abstraerse en estos momentos de la realidad social y económica de nuestros países. Es más fácil y razonable pensar en lo inmediato, en lo que nos asfixia día a día, sin embargo, hay cuestiones que para nada son banales, ni tan siquiera cuando sus efectos más adversos probablemente no los vea nuestra generación. Es una evidencia que el clima está cambiando por la acción del hombre, incluso nosotros mismos, como ciudadanos nos damos cuenta de las diferencias si tomamos 20 o 3o años de nuestra vida como rango de estudio. Las catástrofes tardarán en llegar a nuestros templados climas, pero llegarán y el problema es que poco se podrá hacer entonces para paliar la situación.
Si en algo hay consenso científico en la actualidad es en el hecho de que aún estamos a tiempo de invertir o paliar en parte el problema que estamos generando, sin embargo no va a ser fácil. La cumbre de Durban, salvo sorpresa monumental, está abocada al fracaso.
China, India, Brasil, Japón, EEUU y Rusia, -todos juntos ellos probablemente serán el germen del problema-, se niegan a actuar a corto plazo y buscan soluciones más a largo. Unos, países industriales emergentes, no quieren quedar relegados sobre el resto, saben de su poder y lo van a exprimir al máximo. Otros, la cuna de la civilización occidental (EEUU) y oriental (Japón) necesitan mantener su supremacía industrial para mantener también la económica. El resto cuenta poco. Europa se plegará a los designios de EEUU y con toda probabilidad tampoco podrá en peligro su actual estatus mundial. No están los tiempos para experimentos y mucho menos para recortes dirán. ¿Hay más?
Mientras tanto, es muy populista el descrédito a las energías renovables. No llegan, no bastan, no son tan buenas como dicen. En fin, será mejor seguir como estamos, consumidos por la contaminación en tierra, mar y aire, que apostar por la investigación en otros frentes, renovables o no, que generen nuevas formas de energía (y a la postre trabajo) para poder liberar a nuestra planeta del yugo que le hemos anudado al cuello.
Es curioso. Todo esto me lleva a una reflexión final. Visto que es imposible que todos nos pongamos de acuerdo en nada, me planteo que tenemos un problema como civilización y que este debe estar en alguno de los siguientes frentes: o bien todo, absolutamente todo es relativo, como bien decía Einstein, o nuestro celebro, esa amalgama de neuronas e impulsos eléctricos que tenemos dentro de nuestras cabezas, es terriblemente defectuoso, no funciona bien, no es capaz de llegar a conclusiones únicas sobre hechos únicos. Piensen, cualquier razonamiento lógico, es expuesto a su solución por mil y un ordenadores y esta será siempre igual, sin embargo, se expone a su solución por mil y una mente humanas y me temo que habrá ciento y una soluciones, sino mas. ¿Ustedes que opinan?
“Aquí están los hechos: la Tierra se está calentando. La tasa de calentamiento se ha incrementado en el último siglo. Esto corresponde a la época de la Revolución Industrial, cuando empezamos el vertido gases de efecto invernadero en la atmósfera. Los gases de efecto invernadero calientan el planeta (de ahí el nombre) – si no tendríamos una temperatura media por debajo del punto de congelación del agua. El dióxido de carbono es un gas de efecto invernadero que se vierte a la atmósfera por los seres humanos en una cifra de 30 millones de toneladas por año, 100 veces la cantidad de volcanes. Y, por último, aproximadamente el 97% de los climatólogos que estudian el clima realmente está de acuerdo en que el calentamiento global es real, y es causado por los seres humanos“. Este texto es un extracto traducido literalmente del artículo: Case closed: “Climategate” was manufactured de Bad Astronomy.
Efectivamente es un hecho, los científicos (serios) concuerdan casi al 100%, la tierra se está calentando y el culpable es el hombre, más bien, la actividad industrial producida por el hombre. ¿Quieren ver ejemplos? Paseando por Wikipedia, pueden encontrar el artículo: Opinión científica sobre el cambio climático, que como bien asevera en sus primer párrafo, está documentado en reportes sintéticos, cuerpos científicos nacionales e internacionales, y supervisiones de opiniones entre científicos climatólogos. Se excluye toda visión individual, bien sea de personas, laboratorios o universidades.
El primer dato es significativo: “Desde 2007, ninguna organización científica nacional o internacional ha mantenido una opinión en disenso. Y pocas organizaciones opinan con posiciones fuera de los comités“. Así las cosas, para los poco crédulos en estas cosas, que todavía los hay, datos, datos y más datos…
- El Programa de Estudios de Cambio Global de EE.UU. reportó en junio de 2009: “Las observaciones muestran que el calentamiento del clima es inequívoco. El calentamiento global observado en los últimos 50 años es debido primariamente a las emisiones humanas de gases de invernadero. Esas emisiones provienen mayormente de la quema de combustible fósil como carbón, petróleo, gas), con importantes contribuciones del aclareo de bosques, prácticas agrícolas, y otras actividades“.
- En 2004, el intergubernamental Consejo Ártico y la no gubernamental International Arctic Science Committee lanzaron un reporte sintético del Arctic Climate Impact Assessment: ”Las condiciones climáticas en el pasado dan evidencia del ascenso de los niveles del CO2 atmosférico se asocian con el ascenso de Tº globales. Las actividades humanas, primariamente la quema de combustibles fósiles (carbón, petróleo, gas natural), y secundariamente el aclareo de tierras, han incrementado la concentración de CO2, metano, y otros gases de invernadero en la atmósfera…Hay consenso científico internacional de que mucho del calentamiento observado en los últimos 50 años es atribuible a las actividades humanas“.
- En 2007, la Academia Europea de Ciencias y Artes registró una formal declaración sobre cambio climático titulado Seamos Honestos: “La actividad humana es muy posiblemente responsable del calentamiento climático. Mucho del calentamiento climático en los últimos 50 años es posiblemente causado por incrementadas concentraciones de gases de invernadero en la atmósfera. Los cambios climáticos documentados de largo término incluye cambios en Tº árticas y en el hielo, amplios cambios en cantidad de precipitaciones, salinidad oceánica, patrones ventosos, tiempo extremo incluyendo sequías, pesadas precipitaciones, ondas de calor e intensidad de ciclones tropicales. Todo este desarrollo potencial tiene dramáticas consecuencias para el futuro de la humanidad“.
- Como la mayoría de las sociedades científicas del mundo, la American Association for the Advancement of Science adoptó una posición oficial sobre el cambio climático en 2006: “La evidencia científica es clara: el cambio climático mundial causado por actividades humanas está ocurriendo ahora, y es una amenaza creciente para la sociedad …. El ritmo del cambio y la evidencia del daño han aumentado notablemente en los últimos cinco años. El tiempo para controlar las emisiones de gases de efecto invernadero es ahora“.
- La American Geophysical Union (AGU) declaró, en resoluciones adoptadas en 2003 y revisadas en 2007, afirmando que el aumento de los niveles de gases de efecto invernadero han causado y siguen causando la elevación de la temperatura de la superficie terrestre: “El clima de la Tierra está claramente fuera de balance y se está calentando. Muchos de los componentes del sistema climático, incluyendo la Tº de la atmósfera, la tierra y el océano, la extensión del hielo marino y los glaciares de montaña, el nivel del mar, la distribución de las precipitaciones y la duración de las estaciones-están ahora cambiando a tasas y patrones no naturales y se explican mejor por el aumento de las abundancias atmosféricas de gases de efecto invernadero y los aerosoles generados por la actividad humana durante el s. XX. Las Tº medias globales de superficie se incrementan en promedio cerca de 0,6 °C en el periodo 1956 a 2006. Así como en 2006, once de los doce años anteriores, fueron más cálidas que cualquier otro desde 1850. El observado rápido retiro del hielo ártico se espera que continúe y conduzca a la desaparición del hielo en verano dentro de este siglo. La evidencia de la mayoría de los océanos y todos los continentes excepto Antártida muestran calentamiento atribuible a actividades humanas. Los recientes cambios en muchos sistemas físicos y biológicos están relacionados con el cambio climático regional. Un esfuerzo de investigación constante, participando muchos miembros de la AGU y se resume en las evaluaciones del Grupo Intergubernamental sobre el Cambio Climático de 2007, mejorando nuestra comprensión científica del clima“.
Y podríamos seguir… disponen de muchos más datos en el anteriormente citado artículo de Wikipedia. La cuestión a día de hoy no es decidir si se produce o no el cambio climático, sino decidir que hacemos para paliar o minimizar los efectos que observamos y que son consecuencia de nuestra actividad industrial. Estamos resquebrajando nuestro planeta poco a poco en términos humanos, pero en términos universales, la velocidad a la que camina la tierra en pos de su destrucción es enorme. Que estamos a tiempo de evitarlo, no me cabe la menor duda, de la capacidad tecnológica y de raciocinio del ser humano para revertir el proceso tampoco. De lo que tengo muchísimas dudas es de la propia capacidad del ser humano para concienciarse que hay que dar un paso atrás para buscar un salto hacia adelante. Y hay que hacerlo ya.
El mundo se nos escapa de las manos por momentos. No encontramos soluciones al cambio climático producido por la acción industrial del hombre, encontrándonos estancados ante la renovación de protocolos firmados en Kioto, que concluyen en 2012 sin ningún tipo de acuerdo relevante hasta el momento.
Ante esta situación nos llega una nueva edición de “La Hora del Planeta“, que se celebrará el próximo sábado 26 de marzo entre las 20:30 y las 21:3o, hora española. Como todos lo años, la hora del planeta consiste en apagar las luces de nuestras casas, trabajos, ciudades, etc. y dedicarnos a otra cosa. Como todos los años también, saldrán los anti-todo a la palestra a intentar demostrar que no esta acción no tiene efecto sobre el planeta, a bombardear con sus datos mínimos de incidencia, bla, bla, bla.
Antes de que nadie diga nada, recordamos que este acto voluntario, tiene dos objetivos principales, por un lado es una llamada de atención a gobiernos, empresas y personas en general sobre el estado de nuestro planeta y los peligros a los que nos enfrentaremos de seguir con el actual consumo energético y su consiguiente emisión de gases a la atmósfera y por otro lado, hacer ver a muchas personas, que otra forma de vida es posible, sin luz, sin televisión, sin Internet, sin consolas… Reúnanse en familia y pongan en práctica aquellas ideas (u otras) que les ofrecíamos desde aquí hace ya un par de años en: Diez cosas que hacer sin electricidad. Apaga la luz, enciende el planeta.
Este año, si quieres, puedes socializar tu compromiso con el planeta comunicando a todos tus conocidos la acción que se va a llevar a cabo el sábado y por otro lado, puedes incluir tu apagado virtual en el mapa que se ha creado para el efecto y enviar tu acción a las redes sociales. Mi bombilla apagada es la 5.711. ¿Cuál es la tuya?
¿Qué podemos hacer cada uno de nosotros en La Hora del Planeta? (Fuente: WWF)
1. Ciudadanos. Millones de personas de todo el mundo participarán en la Hora del Planeta 2011, el movimiento global contra el cambio climático más grande de la historia. Tus acciones y compromisos por el medio ambiente son el comienzo del cambio.
Demuestra que el poder es tuyo: apúntate, apaga la luz y comparte tus acciones para conservar el planeta en más que una hora.
- 1. Comparte tus acciones en Más que una hora
- 2. Difunde la campaña entre tus familiares y amigos
- 3. Participa el 26 de marzo a las 20:30 y apaga la luz
- 4. Únete a La Hora del Planeta
2. Centros Educativos. En las aulas crece el futuro. Por eso te pedimos que difundas entre los alumnos y el resto de profesores la Hora del Planeta, para que todos juntos hagamos frente al cambio climático.
Dedica una semana al planeta con las actividades que te planteamos, divididas por edades, y aprovecha para explicar en clase qué es el cambio climático y cómo podemos combatirlo. Esa semana puede ser la previa a La Hora del Planeta (26 de marzo) aunque estos materiales están a tu disposición para cuando los necesites. Si necesitas más información, escribe a: WWF
- 1. Difunde entre profesores y alumnos la iniciativa
- 2. Desarrolla actividades de sensibilización durante la Semana del Planeta
- 3. Adopta medidas voluntarias de reducción de emisiones
- 4. Inscribe tu centro en la hora del planeta
3. Ciudades y Ayuntamientos. Los municipios son la columna vertebral de La Hora del Planeta. Este año, apaga la luz, firma tu adhesión como ayuntamiento y comparte las acciones positivas que propone tu municipio para ir más allá de la Hora.
- 1. Identifica y apaga las luces de edificios emblemáticos monumentos y calles
- 2. Adopta medidas voluntarias de reducción de emisiones
- 3. Difunde la iniciativa entre los ciudadanos
- 4. Inscribe tu ciudad en la hora del planeta
4. Organizaciones e Instituciones. Cientos de asociaciones apoyaron el año pasado la Hora del Planeta. A través de sus propios canales de comunicación, muchas organizaciones de toda España fueron altavoces fundamentales para difundir la campaña, llegando incluso a organizar eventos para sus asociados. Este apoyo es vital para llegar a más personas. Si formas parte de un grupo, organización o asociación, necesitamos tu ayuda.
- 1. Difunde la campaña entre tus asociados
- 2. Apaga las luces de tu sede
- 3. Descubre cómo puedes disminuir tus emisiones
- 4. Únete a la hora del planeta
5. Empresas. La última edición de La Hora del Planeta logró una adhesión unánime de las empresas . Más de 18.000 compañías en todo el mundo y alrededor de 500 en España participaron en la campaña la Hora del Planeta.
Algunas compañías colaboraron con la campaña apagando las luces de sus carteles luminosos y sus oficinas; otras ofrecieron sus canales de comunicación y distribución para difundir La Hora del Planeta, pero sobre todo, se comprometieron a sumar su granito de arena reduciendo el volumen de sus emisiones para frenar el cambio climático. Este año queremos llegar a más empresas y conseguir una mayor participación.
Actúa en la Hora del Planeta y beneficia a tus empleados, el medio ambiente y la economía. Tu empresa es parte de la solución. Apúntate como empresa Colaboradora o Participante.
a) Como empresa Colaboradora, descarga la carta de adhesión (doc), complétala y envíala a WWF. Recibirás por parte de WWF:
- 1. Logo “Empresa Colaboradora de la Campaña” para web de tu compañía.
- 2. El banner, reloj cuenta atrás y cartel de la campaña.
- 3. Se incluirá el nombre de tu compañía en una lista de Colaboradoras dentro de la sección de empresas de la web institucional de la Campaña.
b) Como empresa Participante, descarga la carta de adhesión (doc), complétala y envíala a WWF. Recibirás por parte de WWF:
- 1. El banner, reloj cuenta atrás cartel de la campaña.
- 2. Cartel de la campaña.
- 3. Se incluirá el nombre de tu compañía en una lista de Participantes dentro de la sección de empresas de la web institucional de la Campaña.
Como podéis comprobar todo el mundo tiene cabida en este importante acto simbólico. El próximo sábado 26 de marzo, de 20:30 a 21:30 (hora española), hazte oír apagando la luz. Nuestro planeta lo necesita.
Nuestros amigos de Amazings, publican hoy un interesante artículo en el que se explica mediante un cómic de Darryl Cunningham y traducido por Julián Palacios, los fundamentos del Cambio Climático. Interesantísimo documento que podéis ver íntegro en castellano en Amazings y su correspondiente versión original en Tall Guy Investigates.
Sigue leyendo el cómic completo…
Una visión humorística de un tema serio. Una viñeta de Sansón para el Norte de Castilla vista en La Huella Digital.
Y así seguiremos. Bla, bla, bla. Acabada la cumbre mundial contra el cambio climático en Cancún. ¿Conclusiones? Bla, bla, bla. Como siempre, unos tipos vestidos de traje y corbata, pasan unos días a cuerpo de rey en alguna ciudad de nuestro mundo para nada, para seguir igual e invocar nuevamente a futuras charletas donde estos charlatanes modernos seguirán dando largas a la realidad. Bla, bla, bla.
Según la integrante de WWF, Tara Rao, “hay suficiente para trabajar de cara a la cumbre del próximo año en Sudáfrica para conseguir un acuerdo legalmente vinculante ahí“. Bla, bla, bla. Otro año en blanco para la que debería ser una de las mayores preocupaciones del ser humano en la actualidad.
Y dicen que ha habido acuerdo. Veremos en que queda todo en la realidad. ¿Se lo adelanto? Bla, bla, bla.
























