Es curioso como en una rama como es la medicina haya momentos en los que no prime la ciencia, ni siquiera las recomendaciones de la Organización Mundial para la Salud, quedando ceñidos a protocolos diversos de dudosa consistencia. La atención al parto es una de esas cosas que han dejado de pertenecer a la ciencia en muchos -la mayoría- de nuestros hospitales. Se impone ahora un proceso de cambio, porque los propios protagonistas son conscientes de su mal hacer, pero mientras tanto, son miles de mujeres las que soportan métodos sin sentido que desembocan en penosas experiencias que marcan de por vida. No en nombre de la ciencia, sino de los protocolos establecidos para la comodidad y la salvaguarda de intereses varios de los centros hospitalarios.
Me encuentro hoy este viejo poema del pediatra Carlos González, titulado El huevo y la gallina (1.998) que con una pequeña fábula nos recuerda que el parto es suyo, no de ellos.
Picoteaba un día una gallina entre unos desperdicios de cocina, cuando le sobrevino un deseo urgente de alzar la vista al frente y caminar con paso vacilante (el cuello para atrás y para adelante) hacia un montón de paja allí dispuesto.
Cacarea, se sienta, se menea, pica, repica, suplica, tuerce el gesto, se levanta, se vuelve, cacarea, puja, empuja, apretuja y pone un huevo.
Un gato, que de todo fue testigo (aunque el suceso no era nada nuevo) reflexiona, lamiéndose el ombligo: “¡A las puertas del siglo XXI, y que aun pongan los huevos de uno en uno!”
No alcanza a comprender su alma felina que una simple gallina, no sabiendo de ciencia ni de oficio, sin el auxilio de gente preparada, ni acceso al beneficio de la moderna técnica avanzada esté a poner un huevo autorizada.
Se acerca el gato a un perro que dormita al sol junto al corral y al oído unas frases le musita en tono coloquial: “¿Se ha fijado, colega, en cómo pone la gallina, ciega al peligro sin método ni nada? Hemos de poner fin a un sufrimiento que hace de las gallinas instrumento de la naturaleza desatada.”
“Tiene razón”, responde el aludido, que es la puesta una empresa complicada para hacerla en un nido. Hay que abrir un centro veterinario, a modo de huevario, en el que sea la puesta controlada y el huevo por expertos atendido.”
Buscar deciden, pues, a la gallina que a la puesta parezca más cercana, y resulta ser tal la Serafina.
El gato le pregunta:”Dime, hermana, ¿no notas de algún huevo la venida?” “Nada noto”-”¡Es puesta retenida!” “Hemos de proceder sin dilación. Estírate para la exploración” “¿Me siento así?”-”¡No tonta, boca arriba!”
Procede a desplumar el perineo (¡que vergüenza!)”Colega, ya lo veo. Con una lavativa y una infusión de hormonas adecuada habremos de inducir ahora la puesta; y una vez dilatada, hacer palanca con una cuchara y recoger el huevo en una cesta” (Hubo de dar el gato una tajada, porque, si no, no entraba la cuchara)
Ya se extiende la voz:¡Por fin la ciencia da respuesta a este problema diario! Las gallinas, con suma diligencia
acuden al huevario. Y es fama que de ciento que allí ponen son las cien boca arriba desplumadas, las noventa tajadas, las cincuenta inducidas, cuarenta instrumentadas, y algo más de treinta salen con un buen corte en la barriga.Tan solo una recela: nuestra amiga que iniciaba esta historia. Porque es gallina vieja, que ya ha puesto mucho huevo en la vida, y todo esto le huele más a esclavitud que a gloria.
¿No ha de tener mi cuento moraleja? Hela aquí: Mujer, no seas gallina, y si lo eres, sé gallina vieja. Pregunta al que entusiasta te aconseja métodos tan científicos y nuevos. “¿Ayudas tú en verdad a la gallina, o sólo vienes a tocar los huevos?”
Hernán Casciari es un tipo peculiar, no hay más que leer su blog para darse cuenta de que estamos frente a un escritor “poco convencional”. Sus historias son poco convencionales, rebosan emociones y trasmiten cordura a partes iguales. Un buen día, hablándonos de su amigo Chiri, nos contó que hace tiempo tenían un proyecto, siempre tubieron el proyecto y que ahora había llegado el momento de hacerlo realidad. Chiri y Hernán crearían una revista. En papel.
Una más, diría quien no conociera a parte de la contratante. Sin embargo este tipo peculiar no da punzada sin hilar cuando emprende un proyecto, y este no iba a ser diferente. Allá por el 2008 nos hizo despertar a muchos de nuestros aburridos pensamientos una preciosa mañana de domingo en un Sevillano noviembre, hablándonos de la muerte de los blogs. ¡Coño!, un tío que sube a un escenario y dice lo que piensa. Y lo que piensa tiene sentido. Que gran momento.
Un día, sin más, su blog se cerró. Vacaciones pensaron muchos, pero la espera fue larga. Desde entonces fueron sus libros los que despertaron nuestras emociones. El nuevo paraiso de los tontos, El pibe que arruinaba las fotos, España, perdiste y Más respeto que soy tu madre consolaron nuestra ansia de emociones. Pero faltaba algo más. Estamos hablando de un tipo que acostumbra a sus lectores a querer ser el primero en comentar sus post poniendo “pri”. ¿Les había dicho que es un tío peculiar?
Y tal como se fue, un jueves, 23 de septiembre de 2010, volvió. Y volvió para decirnos a todos que tenía un proyecto con su amigo Chiri, un proyecto que había durado siempre y que ya era hora de sacarlo adelante. Había nacido la Revista Orsay.
Hernán nos envolvió con su habitual “chacharería” y consiguió vender más de 10.000 ejemplares sin que nadie supiera de que iba la cosa. A día de hoy todos los medios de este país y por extensión, del resto del mundo, están buscando la clave para que las ventas no disminuyan, para ajustarse a los nuevos designios del mercado… miles de cabezas pensantes sin dar con la solución y viene un tipo, nacido en Mercedes (Buenos Aires), quinto mío para más señas y enseña a librepensadores, asalariados y mandamases editoriales varios, la clave para triunfar en estos tiempos con un producto de papel. La confianza.
La confianza que este tipo se ha ganado con los años, con su buen hacer, con su ética, con su profesionalidad, con su marca al fin y al cabo, ha sido el factor clave para que miles de personas, compraran un producto sin saber nada antes de él. Bueno, quizá algo si, algunas pinceladas que de buena manera Hernán nos fue dando en este tiempo a través de su renacido blog. Curioso lo que ha conseguido este tipo.
Dos cosas más:
1. ¿He dicho que esta revista no tiene publicidad porque a Hernán no le ha dado la gana que la tuviera? Otra manera de hacer las cosas.
2. ¿La piratería acabará con el papel? Falso, el modelo de negocio mal enfocado a los tiempos que corren acabará con el papel. El propio Casciari les regala la revista. Y cito textualmente: “Todos los artistas que escriben y dibujan en este pdf cobraron sus honorarios. Y ahora la obra es gratuita. En este sencillo acto, damos por finalizado el problema de la piratería editorial en Internet“. Que la disfruten.
Sipnosis: Un inglés llamado Anthony Whitelands llega a bordo de un tren al Madrid convulso de la primavera de 1936. Deberá autenticar un cuadro desconocido, perteneciente a un amigo de José Antonio Primo de Rivera, cuyo valor económico puede resultar determinante para favorecer un cambio político crucial en la historia de España. Turbulentos amores con mujeres de distintas clases sociales distraen al crítico de arte sin darle tiempo a calibrar cómo se van multiplicando sus perseguidores: policías, diplomáticos, políticos y espías, en una atmósfera de conspiración y de algarada.
Opinión: Vaya por delante que uno ya está cansado de tanto libro sobre la Guerra Civil Española, que ya aburre, que pasemos página, que hay otros temas. Me acerca a esta novela el hecho de que Mendoza sea un escritor que me cae en gracia después de leer con anterioridad sus obras Sin noticias de Gurb, El último trayecto de Horacio Dos y El asombroso viaje de Pomponio Flato, de las que guardo muy buen recuerdo.
A pesar del entorno y situación, tras un primer encontronazo de nuevo con la historia de este noble país, me encuentro a gusto leyendo el flamante Premio Planeta 2010. La tragedia, los amoríos y el humor se mezclan magistralmente en una obra que mantiene enganchado al lector de principio a fin. Su lectura resulta muy entretenida y las peripecias del señor Whitelands se antojan a veces lamentables a veces histriónicas, pero siempre interesantes y divertidas.
Autodefinida por el propio Eduardo Mendoza como una “vieja película de Disney“, Riña de Gatos, es un libro que merece la pena tener entre manos para pasar un delicioso rato en su lectura y porque no, para aprender algo más sobre aquella convulsa parte de nuestra historia que fue la Guerra Civil.
Rod y Tod. Así se llamaban los 2 afortunados niños que fueron elegidos para ir a ver al mismísimo Santa Claus en el Polo Norte. Un mágico trineo fue a recogerlos a las puertas de sus casas, y volaron por las nubes entre música y piruetas. Todo lo que encontraron era magnífico, ni en sus mejores sueños lo habrían imaginado, y esperaban con ilusión ver al adorable señor de rojo que llevaba años repartiéndoles regalos cada Navidad.
Cuando llegó el momento, les hicieron pasar a una grandísima sala, donde quedaron solos. El salón se encontraba oscuro y vacío: sólo una gran mesa a su espalda, y un gran sillón al frente. Los duendes les avisaron:
- Santa Claus está muy ocupado. Sólo podréis verlo unos segunditos, así que aprovechadlos bien.
Esperaron largo rato, en silencio, pensando qué decir. Pero todo se les olvidó cuando la sala se llenó de luces y colores. Santa Claus apareció sobre el gran sillón, y al tiempo que aparecía, la gran mesa se llenaba con todos los juguetes que siempre habían deseado ¡Qué emocionante! Mientras Tod corría a abrazar a Santa Claus, Rod se giró hacia aquella bicicleta con la que tanto había soñado. Sólo fueron unos segundos, los justos para que Tod dijera “gracias”, y llegara a sentirse el niño más feliz del mundo, y para que Santa Claus desapareciera antes de que Rod llegara siquiera a mirarle. Entonces sintió que había desperdiciado su gran suerte, y lo había hecho mirando los juguetes que había visto en la tienda una y otra vez. Lloró y protestó pidiendo que volviera, pero al igual que Tod, en unas pocas horas ya estaba de regreso en casa.
Desde aquel día, cada vez que veía un juguete, sentía primero la ilusión del regalo, pero al momento se daba la vuelta para ver qué otra cosa importante estaba dejando de ver. Y así, descubrió los ojos tristes de quienes estaban solos, la pobreza de niños cuyo mejor regalo sería un trozo de pan, o las prisas de muchos otros que llevaban años sin recibir un abrazo u oír un “te quiero”. Y al contrario que aquel día en el Polo Norte, en que no había sabido elegir, aprendió a caminar en la dirección correcta, ayudando a los que no tenían nada, dando amor a los que casi nunca lo tuvieron, y poniendo sonrisas en las vidas más desdichadas.
Él solo llegó a cambiar el ambiente de su ciudad, y no había nadie que no lo conociera ni le estuviera agradecido. Y una Navidad, mientras dormía, sintió que alguien le rozaba la pierna y abrió los ojos. Al momento reconoció las barbas blancas y el traje rojo, y lo rodeó con un gran abrazo. Así estuvo un ratito, hasta que Rod dijo con un hilillo de voz acompañado por lágrimas.- Perdóname. No supe escoger lo más importante.
Pero Santa Claus, con una sonrisa, respondió:
- Olvida eso. Hoy era yo quien tenía que elegir, y he preferido pasar un rato con el niño más bueno del mundo, antes que dejarte en la chimenea la montaña de regalos que te habías ganado ¡Gracias!
A la mañana siguiente, no hubo ningún regalo en la chimenea de Rod. Aquella Navidad, el regalo había sido tan grande, que sólo cabía en su enorme corazón.
Echo la vista atrás y me doy cuenta del tiempo que ha pasado desde que no analizo un libro por estos lugares. Y no voy a engañarles, si no hay libros es porque no hay tiempo para leer. Ya dicen que el ocio es uno de nuestros fundamentales valores en esta vida tan ajetreada que llevamos y tenemos tan poco tiempo para él, que a poco que nos despistemos con otras cosas, no queda otra que dejar de hacer. No hay tiempo para todo.
Leer es una de esas cosas que siempre han ido conmigo a lo largo de mi vida, de la mano, siempre he tenido cerca un libro, o dos, o tres. Y me he propuesto enmendarme. En las últimas semanas y para recuperar el tiempo perdido, he aprovechado esos pequeños momentos de ocio para sumergirme en la lectura de no uno, sino de dos libros. El primero, Maldito Karma de David Safier es el que nos trae hoyi hasta aquí.
Dice la sinopsis: “La presentadora de televisión Kim Lange está en el mejor momento de su carrera cuando sufre un accidente y muere aplastada por el lavabo de una estación espacial rusa. En el más allá, Kim se entera de que ha acumulado mal karma a lo largo de su vida: ha engañado a su marido, ha descuidado a su hija y ha amargado a cuantos la rodean. Pronto descubre cuál es su castigo: está en un agujero, tiene dos antenas y seis patas… ¡es una hormiga! Kim no tiene ganas de ir arrastrando migas de pastel. Además, no puede permitir que su marido se consuele con otra. Sólo le queda una salida: acumular buen karma para ascender por la escalera de la reencarnación y volver a ser humana. Pero el camino para dejar de ser un insecto y convertirse en un ser bípedo es duro y está plagado de contratiempos“.
De inicio me embargó la sensación de estar leyendo uno de los libros más tontos que han pasado por mi mano. Sólo su fácil lectura me llevó más allá de las malditas 100 primeras páginas y una vez finalizada su lectura puedo decir que ha merecido la pena. Maldito Karma es una encantadora aventura que relata las aventuras y desventuras de la presentadora Kim Lange, muerta por un accidente “poco común” y reencarnada por sus malos haceres en la vida en una hormiga. Pasará por muchas reencarnaciones mientras ira poniendo en valor su actuación en la vida y poco a poco comprendiendo los valores realmente importantes de esta.
El libro supone una reflexión en clave de humor sobre las consecuencias que tienen nuestras acciones, sobre nuestros propios valores reflejados en la figura de la protagonista. Mas allá del tono humorístico en el que Safier nos propone esta aventura, intenta hacernos recapacitar sobre asuntos más serios, sobre nuestra propia condición de humanos que nos creemos “per se” el centro del universo y sobre el verdadero valor de nuestros problemas. Reflexiona también el libro sobre el impacto de nuestras acciones hacia nuestros semejantes y la inversa. Todo ello de una manera simple y directa, bajo el paradigma del karma, si haces las cosas bien, te irá bien, si las haces mal, no te irá tan bien.
Realmente merece la pena embarcarse en la lectura de Maldito Karma, por sus moralejas -la mejor la última frase del libro, que evidentemente no voy a revelar- y por su sencilla y amena lectura. Muy recomendable.
Está disponible para su compra por 14 €. Lamentablemente no he encontrado posibilidad de comprarlo en formato digital, casualmente en el formato que ha llegado hasta mi. ¿Cuando vamos a poder comprar libros electrónicos con normalidad en España?
Es “Kurioso” como empiezan hoy en día los proyectos. De la forma más insospechada. Este en concreto a raiz de un twitt. Y es un proyecto especial. El libro relata en imágenes nuestra España desierta, la España de ese histórico 11 de julio de 2010, día en el que nuestro país se jugaba algo más que el título mundial de selecciones de fútbol, se jugaba el prestigio y la unidad como nación única y multicultural.
Un fantástico reto hecho realidad. Al precio de 18 €, de los cuales 11,90 € son dedicados a la impresión de cada ejemplar y 6,1 € -todo el beneficio- dirigidos directamente a la obra social de Save The Children, se nos presenta uno de los proyecto colaborativos más bonitos que ha parido esta red española tan nuestra para algunas cosas y tan generosa para otras pocas.
El proyecto que financiará el libro, “El valor de la infancia” ofrece medidas preventivas y sensibles frente a las consecuencias que provocan el abuso y el abandono entre la infancia de distintas comunidades Ciudad del Cabo, en Sudáfrica. Yo ya lo he pedido, no dejes de comprarlo, por 18 €, estas navidades adquirirás y harás una buena obra al mismo tiempo.
Cuando el señor, también conocido como dios, se dio cuenta de que a adán y eva, perfectos en todo lo que se mostraba a la vista, no les salía ni una palabra de la boca ni emitían un simple sonido, por primario que fuera, no tuvo otro remedio que irritarse consigo mismo, ya que no había nadie más en el jardín del edén a quien responsabilizar de la gravísima falta, mientras que los otros animales, producto todos ellos, así como los dos humanos, del hágase divino, unos a través de mugidos y rugidos, otros con gruñidos, graznidos, silbos y cacareos, disfrutaban ya de voz propia.
En un acceso de ira, sorprendente en quien todo lo podría solucionar con otro rápido fíat, corrió hacia la pareja y, a uno y luego al otro, sin contemplaciones, sin medias tintas, les metió la lengua garganta adentro. En los escritos en los que, a lo largo de los tiempos, se han ido consignando de forma más o menos fortuita los acontecimientos de esas remotas épocas, tanto los de posible certificación canónica futura como los que eran fruto de imaginaciones apócrifas e irremediablemente heréticas, no se aclara la duda de a qué lengua se refería, si al músculo flexible y húmedo que se mueve y remueve en la cavidad bucal y a veces fuera, o al habla, también llamado idioma, del que el señor lamentablemente se había olvidado y que ignoramos cuál era, dado que no quedó el menor vestigio, ni tan siquiera un corazón grabado en la corteza de un árbol con una leyenda sentimental, algo tipo te amo, eva. Como una cosa, en principio, no va sin la otra, es probable que otro objetivo del violento empellón que el señor les dio a las mudas lenguas de sus retoños fuese ponerlas en contacto con las interioridades más profundas del ser corporal, las llamadas incomodidades del ser, para que, en el porvenir, y con algún conocimiento de causa, se pudiera hablar de su oscura y laberíntica confusión, a cuya ventana, la boca, ya comenzaban a asomar. Todo puede ser.
Como es lógico, por escrúpulos de buen artífice que sólo le favorecían, además de compensar con la debida humildad la anterior negligencia, el señor quiso comprobar que su error había sido corregido, y así le preguntó a adán, Tú, cómo te llamas, y el hombre respondió, Soy adán, tu primogénito, señor. Después, el creador se dirigió a la mujer, Y tú, cómo te llamas tú, Soy eva, señor, la primera dama, respondió ella innecesariamente, dado que no había otra. El señor se dio por satisfecho, se despidió con un paternal Hasta luego, y se fue a su vida. Entonces, por primera vez adán le dijo a eva,
Vámonos a la cama.
Este es el comienzo de la última novela de José Saramago “Caín“, quien ha fallecido a los 87 años por una leucemia crónica en su casa de Lanzarote. Descanse en paz un premio nobel con mayúsculas.
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José de Sousa Saramago (Fuente: Wikipedia). (Azinhaga, Santarém, Portugal, 16 de noviembre de 1922 – Tías, Las Palmas, España, 18 de junio de 2010) fue un escritor, periodista y dramaturgo portugués. Miembro del Partido Comunista Portugués desde 1969. En 1998 le fue concedido el Premio Nobel de Literatura. La Academia Sueca destacó su capacidad para «volver comprensible una realidad huidiza, con parábolas sostenidas por la imaginación, la compasión y la ironía».
Más información: Adiós al primer Nobel de Literatura en lengua portuguesa – Saramago y su relación con Dios
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A la fama o notoriedad se puede llegar por varias vías. La del sinsentido es una de ellas. A esta parece que se acoge nuestra ministra favorita, aquella a la que cariñosamente se empieza a denominar “la Sinde”. Allá por diciembre del 09, esta señora aseguraba que los libros electrónicos iban a tener el mismo tratamiento fiscal que los de toda la vida, vamos que si estos gravaban un 4% de iva, los otros ídem.
Pues no, hacienda nos comunica que los libros electrónicos grabarán el 16% de iva, por aquello primero de no entender más allá de lo que durante años se ha tenido controlado y por aquello segundo de ceder ante las presiones de otra industria que empieza a ver como los últimos gadgets aparecidos en el mercado pueden hacer que su lucrativo negocio empiece a decaer, como ya ha ocurrido con la música.
Y es que los márgenes cantan. Imprimir un libro tradicional en papel, con sus portadas, con su equipo de desarrollo por detrás es mucho más caro que lanzar un ebook al mercado, eso si, no tanto como dicen los bocadillos de los precios sujetos a ellos en sus puntos de venta. Los libros electrónicos son lo que son, la materia prima, el verdadero valor del proceso. Por más que la calidad del papel nos haga más agradable la lectura, lo importante es la obra, son las palabras. Y esas se reproducen exactamente y con unos costes mucho más asequibles que sus hermanos libros.
Al parecer, Sinde y la industria quieren poner un pequeño obstáculo a la venta de ebooks, no sea que se desmorone lo que tanto tiempo ha estado de la manera en la que ha estado. Un pequeño torpedo más de la ministra al desarrollo de lo digital, a la venta y distribución en la red, al futuro. Que sepas Sinde, que contigo o sin tí, con 4% o 16%, con más o menos presiones, los españoles ansiamos cultura y de una manera u otra llegaremos a ella, eso si, tontos del todo, lo que se dice tontos, no lo somos.
Por adelantarme a los apelativos. ¿Quién es el pirata? ¿Aquel que roba para su lucro evidente, Sinde? ó ¿aquel que descarga para disfrutar del valor universal de la cultura?
Más información: El libro electrónico pagará todo el IVA – eBook (Wikipedia)
Imagen propiedad de JRMora
“La muerte llega desde el cielo” es el último libro del reputado científico Philip Plait, autor del blog Bad Astronomi, que labró durante años su vida profesional en la NASA. En él, se explica que la destrucción de la Tierra es cuestión de tiempo. El volumen presenta una decena de casuísticas devastadoras y relata con lenguaje riguroso y divulgativo qué probabilidad hay de que se hagan realidad, cómo afectarían a la vida en la Tierra y si podemos hacer algo por evitarlos.
Entre las posibilidades que analiza Plait se encuentran la extinción de la humanidad por un impacto de un meteorito. En esta línea, Apofis, de 250 metros de diámetro, es una de las rocas extraterrestres que más posibilidades tiene de golpear la Tierra teniendo en cuenta su órbita actual. Su próximo punto de máxima aproximación a la tierra se dará el mes de abril de 2029.
¿Qué pasaría si un agujero negro se aproximara a la tierra? Los efectos iniciales sería difíciles de detectar, para pasar a alterar todo entorno conocido. Inundaciones, tsunamis…, llegaría el momento en el que las gravedades del agujero negro y de la tierra se igualarían y nos encontraríamos durante un breve lapso de tiempo flotando dentro del caos, para pasar al momento -en cuanto la gravedad del agujero negro supere a la terrestre- a ser engullidos, con planeta incluido.
La explosión de una supernova lo suficientemente cercana para que los rayos gamma emitidos acabasen con toda la vida del planeta, la extinción del sol o incluso ataques alienígenas, son hipótesis que Plait va desgranando a lo largo de su libro para explicarnos, con el máximo rigor científico, que nuestras probabilidades de desaparecer por una catástrofe cósmica son grandes, eso si, teniendo en cuenta las magnitudes temporales del universo y su escala, que también son muy grandes. ¡Qué nadie piense que mañana llega el fin del mundo!
Comprar el libro: La muerte llega desde el cielo (22,90 €)
Si es que no hay como mirar las cosas de forma positiva. Nuestra economía descuartizada, el paro en cifras históricas y como consecuencia, el consumo parado, lo que propiciará que la problemática que tenemos en frente vaya a más a no ser que el ejecutivo empiece a tomar medidas urgentes y sobre todo efectivas. La realidad es que 4.130.625 personas -oficialmente, que no oficiosamente- están adscritas a día de hoy a nuestro sistema de prestaciones para desempleados. Un hecho este que, por cierto, sigue generando un abrupto agujero en las arcas públicas, difícil de taponar a corto plazo.
Decía que lo mejor era ver las cosas de forma positiva y a ello me entrego gracias a una interesante lectura de fin de semana. El título viene que ni pintado. “De parado a empresario” es una recopilación y remasterización de post del blog Desencadenado de Borja Prieto, empresario que ha buscado un hueco de mercado en el software libre para forjar allí su carrera profesional a través de Alanta.
No me apasionan este tipo de libros, la verdad, pero este fin de semana cayó en mis manos un Kindle de Amazon, del que ya hablaré más adelante, y era uno de los libros que tenía a mano, así que me puse manos al aparato y en tres-cuatro horas había devorado ya esta guía para animar a crear tu propia empresa. La lectura es amena y está bien ligado el problema inicial “me he quedado en el paro” con la posibilidad de buscar una alternativa en forma de creación de empresas, en el caso de tener unos cuantos ahorrillos.
La verdad es que el libro huye de consejos alocados y poco prácticos y se centra en ser una guía que da un repaso a todas las problemáticas que surgen al emprendedor a la hora de crear su empresa: búsqueda de idea, nombre de la empresa, financiación, teletrabajo, precios, costes, elección de oficina, requerimientos tecnológicos, empleados, sueldos, marketing…
Realmente “De parado a empresario” ofrece consejos prácticos y útiles a la hora de enfocar el paso hacia la empresa, que no hacia el autoempleo, sin dudar en ningún momento en autoconvencer al lector de abandonar la idea si no cumple con los requisitos necesarios para la esta aventura.
Una lectura rápida, entretenida y útil a todos los efectos. Aunque tu caso no sea estar en el paro ó tampoco te plantees crear una empresa, este libro ofrece un buen recorrido por las formas de hacer y trabajar que pueden ser útiles en cualquier empresa. Muy recomendable como lectura instructiva de negocio.
Sipnosis:
De parado a empresario es una guía para cualquier persona que quiera crear una empresa pero no cuente con muchos recursos para hacerlo. Escrito con un lenguaje cercano y lleno de sentido común, incluye numerosos consejos prácticos con todo lo que hay que tener en cuenta para crear una empresa con éxito. Desde la idea de negocio a la organización del personal, desde la financiación al marketing, el libro incluye numerosos consejos y puntos a tener en cuenta para evitar los problemas que pueden acabar con una empresa incipiente. El libro dispone de web propia en la que se incluyen contenidos exclusivos, diálogo con el autor y centro de reunión de emprendedores.
Más información: Desencadenado – Descargar el libro en pdf (gratuito) – Comprar el libro en formato papel (14,25 €)
En octubre se publicará la nueva novela de José Saramago, Caín, en la que el autor portugués redime al protagonista del asesinato de Abel y señala a Dios “como el autor intelectual al despreciar el sacrificio que Caín le había ofrecido”.
No tiene desperdicio el discurso de Saramago en su peculiar relación con Dios:
“Algunos tal vez lo harán, pero el espectáculo será menos interesante. El Dios de los cristianos no es ese Jehová. Es más, los católicos no leen el Antiguo Testamento. Si los judíos reaccionan no me sorprenderé. Ya estoy habituado. Pero me resulta difícil comprender cómo el pueblo judío ha hecho del Antiguo Testamento su libro sagrado. Eso es un chorro de absurdos que un hombre solo sería incapaz de inventar. Fueron necesarias generaciones y generaciones para producir ese engendro“.
“Dios, el demonio, el bien, el mal, todo eso está en nuestra cabeza, no en el cielo o en el infierno, que también inventamos. No nos damos cuenta de que, habiendo inventado a Dios, inmediatamente nos esclavizamos a él“
“Tengo asumido que Dios no existe, por tanto no tuve que llamarlo en la gravísima situación en que me encontraba. Y si lo llamara, si de pronto él apareciera, ¿qué tendría que decirle o pedirle, que me prolongase la vida?“
“Moriremos cuando tengamos que morir. A mí me salvaron los médicos, me salvó Pilar (su esposa y traductora), me salvó el excelente corazón que tengo, a pesar de la edad. Lo demás es literatura, y de la peor“.
José de Sousa Saramago nació en Azinhaga, Portugal, el 16 de noviembre de 1922. En 1998, la Academia Sueca le concedió el Premio Nobel de Literatura, destacando su capacidad para “volver comprensible una realidad huidiza, con parábolas sostenidas por la imaginación, la compasión y la ironía”.
Si tengo que destacar una novela suya, me decantaría por “Ensayo sobre la ceguera“, con un comienzo delirante en el cual, un hombre que está parado en el interior de su coche frente a un semáforo en rojo, se queda repentinamente ciego, siendo el primero de los casos de una extraña epidemia que azotará todo un país.
Más información: Saramago carga contra Dios. El Nobel portugués publicará el próximo mes de octubre ‘Caín’ una nueva novela sobre el célebre fratricidio bíblico – Blog de José Saramago – José Saramago (Wikipedia)
¿Qué es lo verdaderamente importante?,
busco en mi interior la respuesta,
y me es tan difícil de encontrar.Falsas ideas invaden mi mente,
acostumbrada a enmascarar lo que no entiende,
aturdida en un mundo de irreales ilusiones,
donde la vanidad, el miedo, la riqueza,
la violencia, el odio, la indiferencia,
se convierten en adorados héroes,
¡no me extraña que exista tanta confusión,
tanta lejanía de todo, tanta desilusión!.Me preguntas cómo se puede ser feliz,
cómo entre tanta mentira puede uno convivir,
cada cual es quien se tiene que responder,
aunque para mí, aquí, ahora y para siempre:Queda prohibido llorar sin aprender,
levantarme un día sin saber qué hacer,
tener miedo a mis recuerdos,
sentirme sólo alguna vez.Queda prohibido no sonreír a los problemas,
no luchar por lo que quiero,
abandonarlo todo por tener miedo,
no convertir en realidad mis sueños.Queda prohibido no demostrarte mi amor,
hacer que pagues mis dudas y mi mal humor,
inventarme cosas que nunca ocurrieron,
recordarte sólo cuando no te tengo.Queda prohibido dejar a mis amigos,
no intentar comprender lo que vivimos,
llamarles sólo cuando los necesito,
no ver que también nosotros somos distintos.Queda prohibido no ser yo ante la gente,
fingir ante las personas que no me importan,
hacerme el gracioso con tal de que me recuerden,
olvidar a todos aquellos que me quieren.Queda prohibido no hacer las cosas por mí mismo,
no creer en mi dios y hallar mi destino,
tener miedo a la vida y a sus castigos,
no vivir cada día como si fuera un último suspiro.Queda prohibido echarte de menos sin alegrarme,
odiar los momentos que me hicieron quererte,
todo porque nuestros caminos han dejado de abrazarse,
olvidar nuestro pasado y pagarlo con nuestro presente.Queda prohibido no intentar comprender a las personas,
pensar que sus vidas valen más que la mía,
no saber que cada uno tiene su camino y su dicha,
sentir que con su falta el mundo se termina.Queda prohibido no crear mi historia,
dejar de dar las gracias a mi familia por mi vida,
no tener un momento para la gente que me necesita,
no comprender que lo que la vida nos da, también nos lo quita.



















